La meta del Blackjack es ganarle al crupier. De todas formas, no está de más estudiar las características del resto de los jugadores. Conócelos y piérdeles el miedo. Pero recuerda siempre que la mano de los demás participantes no influye en el resultado de tu juego. Tampoco debes darle demasiada importancia al lugar donde te sientas.
El Blackjack es uno de los pocos juegos de azar en los que es probable que las reglas varíen de casino a casino, o incluso es posible encontrar diferencias en las formas de juego del Blackjack dentro del mismo casino. Asegúrate de conocer bien las reglas y las estrategias antes de sentarte a jugar.
La mayoría de los casinos tiene un límite mínimo y un límite máximo de apuestas. Esto se debe principalmente a que los casinos no quieren que cualquiera juegue a este juego, porque entorpecería el ritmo de los jugadores más experimentados.
Juega en silencio. Esto favorecerá tu concentración y tu juego se verá beneficiado.
Mantén tus emociones bajo control y no te desquites con el crupier en caso de perder una mano. El crupier cumple las reglas establecidas; el resultado del Blackjack depende del jugador y de su suerte.
Concéntrate en el crupier y, sobre todo, en lo que muestra, su carta cara arriba, y no en las cartas de los demás jugadores. Si los demás participantes te distraen o te ponen nervioso, lo mejor sería que buscaras otra mesa para seguir jugando.
Recuerda que todas las mesas tienen apuestas mínimas, pero éstas varían de acuerdo a la cantidad de gente en la mesa. Cuando hay mucha gente, las apuestas mínimas suben, pero cuando hay poca gente las apuestas mínimas bajan para atraer a más jugadores a las mesas.
Si has perdido con bastante frecuencia las últimas manos jugadas, es recomendable también que te retires de esa mesa en particular y que busques otra donde puedas continuar tu juego. Crea tu propia rutina.
El resto está aquí:
Consejos para jugar al BlackJack (1º Parte)
