El próximo 3 de septiembre empezará en Estados Unidos la convención del partido republicano. Desde este partido se realizaron las siguientes declaraciones: “Millones de americanos sufren problemas o patologías relacionadas con el juego que pueden destruir sus familias. Nosotros apoyamos la legislación que prohíbe la apuesta en Internet …”
Semejante lenguaje contrarió profundamente a la PPA (Poker Players Alliance), que parecía haber encontrado una vía de concordia con los republicanos al haber organizado conjuntamente una partida de poker benéfica durante la convención, a la que asistirían, además de celebridades y miembros del partido, también jugadores de esta asociación.
Así pues, la PPA tras entrar en conocimiento del lenguaje del partido republicano, condenando el juego online como algo perjudicial para la salud de la sociedad, decidió poner en marcha un mecanismo de repulsa, de modo que se ha tratado de movilizar a todos aquellos jugadores de poker que no admitan la razón de semejante sospecha a priori contra el juego. Una de las voces más sonadas ha sido la de Greg Raymer, campeón del mundo en las WSOP 2004: “Mi punto de vista es simple. ¿Ha dejado el partido republicano de ser el partido de la libertad personal y de la responsabilidad individual? ¿Por qué este partido, que solía proteger mis derechos, se ha vuelto un partido que quiere crear un país de niñeras?”
En efecto, los republicanos siempre habían pretendido ser el partido garante de una libertad individual limitada por un sentido de la propia responsabilidad del que evidentemente se desconfía por principio, si se considera necesario legislar en contra de una posible opción que puede tomar una determinada persona.
Gracias a la manifestación de la PPA, además del error de principio que suponían en sí mismas las declaraciones republicanas, la página web del partido comenzó pronto a llenarse con mensajes en contra del lenguaje anti juego online.
Parecía, dado el carácter profundamente conservador de la actual cúpula republicana, que cualquier cambio de postura en esta materia sería inviable. Sin embargo, no ha sido así, quizás debido a que uno de los opositores a la legislación contra el juego online dentro del partido es el ex senador Alfonse D’Amato, uno de los mayores apoyos de John McCain, el probable candidato a las elecciones presidenciales. Sea por la razón que sea, el caso es que el partido republicano ha decidido no incluir esta condena en las directrices de su convención (como había hecho en las últimas dos, en 2000 y 2004).
John Pappas, director ejecutivo de la PPA, ha declarado lo siguiente: “Esta es una pequeña victoria en nuestra determinación de enseñar a ambos bandos [partidos políticos, se entiende] que hay una importante parte del electorado en América que valora su libertad en Internet”.
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