Escandalos y el poker II
La experiencia fue muy interesante por dos motivos: no perdí mi dinero y no paso nada o prácticamente nada. De hecho, mucha gente auguró el cierre y desaparición de la sala. Esto jamás se produjo y, no solo eso, sino que prácticamente el tráfico de Absolute no se vió mermado (e incluso subió con el tiempo).
Estas últimas semanas ha estallado un escándalo similar en una sala “hermana” de Absolute como es Ultimate Bet. Digo hermana porque ambas estaban en proceso de fusión hace más de un año y porque el problema ha sido muy similar: las cuentas de superusuario. Esta vez el implicado ha sido Russ Hamilton (todo un ganador del Main Event de 1994) o, al menos, así lo ha dictaminado la Kahnawake Gaming Commision esa extraña sociedad auditora cuyo nombre induce más a risa que a otra cosa quizás por absoluto desconocimiento.
En ambos casos, se abrió un proceso de devolución del dinero estafado (UB ya va por 6 millones de dólares devueltos) y se ha procedido a ejecutar multas bajo pena de perder su licencia como operador de juego en caso de incumplimiento.
En cualquier curso de negocio electrónico o similar se dice hasta el aburrimiento que los negocios por Internet se basan en un punto clave: la confianza. Por lo tanto, estos hechos deberían haber socavado este pilar de la confianza entre los usuarios, hasta el punto que todas las operadoras de juego deberían estar temblando por que su negocio ha sido peligrosamente expuesto.
¿Se han ido los jugadores del póquer on-line?
No sólo no se han ido sino que incluso en estas salas sigue habiendo un tráfico decente. Incluso en tiempos de esta crisis financiera global, parece que muchas salas siguen creciendo a un ritmo excelente (la gente quiere pegar el pelotazo ahora con más razón, todos buscamos un golpe de suerte ¿o no?).
Esto es digno de un estudio sociológico pero como desde póquer-red no tenemos medios para hacerlo me aventuraré a dar mis propias conclusiones:
a) La inmensa mayoría de jugadores de póquer son jugadores ocasionales. Ni leen Internet, foros, ni nada de nada. Son jugadores de límites bajos que tienen una vida determinada como jugador. Estos jugadores mantienen alto el flujo de jugadores de las salas y se renuevan con una cierta periodicidad. Ecosistema.
b) Los que nos dedicamos un poco más a esto, seguimos la lógica aplastante de “esto no me va a pasar a mi”. Al fin y al cabo jugamos en niveles medios-bajos donde no hay superusuarios (ya que los “destripadores de botes” prefieren pelar a los jugadores donde está la verdadera pasta).
c) Nos puede más jugar y a veces lo hacemos a costa de cualquier cosa. Esto no sólo es aplicable a sitios de demostrable “oscuridad” sino que aún siendo perdedores en un nivel o en plena mala racha nos negamos a dejar de jugar y reflexionar, etc. Aquí ya se dan indicios de “vicio” por ser suaves en la terminología.
d) El hombre es un animal de costumbres. Si gana, juega cómodo en la sala y piensa que el póquer es un poco inmoral de por sí, seguro que no ve mal seguir jugando si además: “es muy probable que ahora solucionen el problema y estén más atentos para que no vuelva a ocurrir”.
Continuar aquí: Escandalos y el poker II
Post Relacionados
Tags: baccarat, backgammon, blackjack, dados-noticias, editorial, escandalos poker, escandalos-y-el-poker-ii, Gambling, jugar poker, noticias, red-gambling, ruleta, tragaperras, video-poker


Sin Comentarios, Comentar o enviar Ping
Responder a “Escandalos y el poker II”