Levantarse a la misma hora que aquel día de suerte. Demorarse el mismo tiempo bañándose que en aquella ocasión. Evitar que la toalla se caiga porque puede cambiar el destino. Usar la camisa de la buena suerte. Ponerse el amuleto. Caminar despacio y pasar por los mismos lugares con sigilo y precaución para no equivocarse.
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